El cuerpo humano produce energía a partir del aire y la comida. Hay dos opciones para generar energía a partir del aire; con oxigeno y sin oxígeno. Al primero se le conoce como respiración aeróbica y al segundo, como respiración anaeróbica.
El ritmo acelerado de la vida moderna y el manejo que le damos a las emociones, pueden ser la causa de múltiples enfermedades. En medio de las carreras del día a día, de la necesidad de superación, del deseo de reconocimiento y logro, y una vida fundamentalmente regida por las apariencias, llevan a que descuidemos lo esencial, lo primario, lo básico: respirar.